Encina
Inflamabilidad bajaQuercus ilex
- Muy resistente al fuego y a la sequía.
- Hojas coriáceas, siempreverdes.
- Crecimiento lento, gran longevidad.
Ante el fuego: De las más seguras: rebrota tras el fuego y su hoja dura arde con dificultad.
Montehorquera MONTE HORQUERA · MEDIO AMBIENTE
Monte Horquera está en plena interfaz urbano-forestal, a los pies de Les Rodanes: convivimos con el monte y, en verano, con el riesgo de incendio. La autoprotección es lo que cada vecino puede hacer para que su casa y su entorno sean más seguros.
Plan de Autoprotección de la comunidad
La comunidad cuenta con un Plan de Autoprotección frente a incendios forestales. Es un documento de interés público: puedes descargarlo aquí mismo. También está disponible para los vecinos en el área personal, en la sección de Documentos.
Descargar el Plan de Autoprotección (PDF) → Un seto bien elegido y mantenido reduce la intensidad del fuego y protege la vivienda. Estas son especies del clima mediterráneo de nuestra zona. Cada una lleva su inflamabilidad (según la ecología del fuego mediterránea): las de inflamabilidad baja son las mejores para el cerco; las de inflamabilidad media o alta son útiles, pero hay que mantenerlas verdes, podadas y alejadas de la casa.
Quercus ilex
Ante el fuego: De las más seguras: rebrota tras el fuego y su hoja dura arde con dificultad.
Quercus suber
Ante el fuego: Su corcho lo protege del calor; sobrevive a incendios que matan a otras especies.
Olea europaea
Ante el fuego: Alto contenido en agua y hoja poco inflamable; rebrota con facilidad.
Cupressus sempervirens
Ante el fuego: La especie ESTRELLA como barrera (ver más abajo el caso de Andilla): su hojarasca esponjosa retiene agua y prende con dificultad.
Pinus halepensis
Ante el fuego: OJO: es resinoso e inflamable (especie pirófita). Se recupera muy bien por semilla, pero conviene mantenerlo podado y no pegado a la vivienda.
Pittosporum tobira
Ante el fuego: Hoja gruesa con mucha agua; buen seto verde de baja inflamabilidad.
Arbutus unedo
Ante el fuego: Hoja coriácea y buena capacidad de rebrote tras el fuego.
Lavandula spp.
Ante el fuego: Aromática: contiene aceites esenciales inflamables. Segura si se mantiene verde, podada y sin acumular seco.
Salvia rosmarinus
Ante el fuego: Aromático y con aceites esenciales: arde con facilidad si se reseca. Útil pero hay que mantenerlo verde y separado de la casa.
Cistus spp.
Ante el fuego: OJO: es resinosa y pirófita (favorece el fuego para germinar). Bonita y autóctona, pero NO como escudo cortafuegos: mejor lejos de la vivienda y aclarada.
Retama sphaerocarpa
Ante el fuego: Leguminosa pionera; seca arde con facilidad. Útil para fijar suelo, pero mantenerla verde, aclarada y alejada de la casa.
Fotografías de las especies: Wikimedia Commons (licencias libres).
El ciprés común (Cupressus sempervirens) es el ciprés MÁS resistente al fuego, muy por encima de otros como el ciprés de Arizona. La clave está en su baja ignitabilidad: sus escamas y la hojarasca que cae al suelo son esponjosas y retienen humedad durante mucho tiempo, lo que dificulta que el fuego prenda y avance.
El ejemplo más citado está aquí al lado: en el incendio de Andilla (Valencia, julio de 2012), que arrasó unas 20.000 hectáreas, una parcela experimental de 946 cipreses de unos 22 años quedó prácticamente intacta —solo ardieron 12 ejemplares— mientras a su alrededor ardían encinas, enebros y pinos. Más del 98 % de los cipreses sobrevivió.
Por eso el proyecto europeo CypFire estudió los setos de ciprés como barrera cortafuegos en la interfaz urbano-forestal, justo el tipo de entorno en el que está Monte Horquera. Un seto denso de ciprés, bien mantenido, puede frenar la intensidad del fuego y proteger las viviendas.